Y siempre se llega a la educación... es la herramienta.
La compasión surge por los otros. No es más que el deseo de ayudar.
En Occidente los compartimientos altruistas están olvidados.
Hay que mejorar nuestra atención para llegar a la compasión.
De ahí el budismo, de ahí la contemplación. De ahí la concentración en la respiración.
Hay que entrenar la mente como el cuerpo en el gimnasio, ser metódico, ser constante y sobre todo, llegar a la acción.
Un gran video, quizás demasiado corto, pero tremendamente útil.
Esto es sólo una ayuda para mí... espero que les sirva, de corazón.