viernes, 7 de octubre de 2011

Un alma cuerda



A la derecha una ola que lleva
la arena del mar hasta una orilla
limpia, serena; que acaricia suave
mi palma extendida.

A la izquierda otra ola que arrastra
las algas despiertas hacia una roca
abierta, oscura; que afilada, araña
las yemas de mis dedos.

Entre las dos: un mar, un océano
que crepita exaltado, que descansa adormecido,
unas aguas turbulentas en el fondo apagado;
alborotadas y temidas por las naves
que se otean a lo lejos.

Un alma cuerda
con un dios atolondrado.

            8-Octubre-1996

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Gracias sois mi aliento cuando estoy ahogado!!!