lunes, 25 de julio de 2011


Y soñaba que un día ocurriría:
la luz encendida
y una sombra…
sus ojos benditos llorando
y al acercarme
como sol radiante
a petunia dormida;
abrirse…y entrar una brisa
que ilumina mis ojos,
y verme, levantarse
e injertar un tallo
en el tronco de un abeto
que deja de ser perenne
convirtiéndose en sauce
1ue deja caer sus lágrimas
todas las noches
de su vida junto a ella…
Esa petunia que arrancó
una fortaleza
y creó un paraíso
de esperanzas
entorno a su hermosura

            8-Enero-1997

4 comentarios:

  1. No es bueno crear paraisos entorno a algo tan concreto.. porque si no funcionan nos condenan a una tristeza importante..

    Un bello poema.
    Un saludo.

    PD: ya me dirás como quieres colgar el post que me pediste, por si he de enviartelo.

    Gracias por tu consideración.
    Beso.

    ResponderEliminar
  2. Una petunia que arrancó una fortaleza y creó un paraiso...Ójala.

    Besos desde el aire

    ResponderEliminar
  3. Unos versos que llegan, son muy bellos.

    Besos.

    ResponderEliminar

Gracias sois mi aliento cuando estoy ahogado!!!